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En el contexto de la Red, tampoco deben ignorarse los derechos de propiedad industrial ya que, al tratarse de derechos sobre intangibles, es muy común que interactúen con los derechos de autor.

Hablamos principalmente de las marcas y las patentesaunque caben más modalidades-.

En la Red, las patentes no tienen especial relevancia. Las marcas, por el contrario, están presentes de manera continuada. A pesar de que, principalmente, las marcas no dejan de ser el signo distintivo mediante el que se identifica una empresa. Por eso, el titular de la marca registrada también cuenta con una serie de derechos que puede valer tanto en internet como  en el ámbito analógico. Principalmente, el derecho marcario en internet se expresa en la facultad del titular de prohibir que terceros utilicen su marca sin su consentimiento. En consecuencia, el uso de las marcas ajenas sin el permiso del titular queda prohibido. Sin embargo, nada impide a un usuario en Internet hacer referencia a una marca determinada a efectos ilustrativos o en base a su libertad de expresión. Ahora bien, no podrá apropiarse ni aprovecharse de la reputación de una marca en su propio beneficio o para publicitar su negocio en la red.

Un ejemplo del uso referencia – y permitido – de las marcas sería el de mencionar una marca para expresar una opinión como consumidor de la misma, o incluso mencionar una marca para comunicar al resto de usuarios y potenciales clientes que el producto que vendemos a través de la web es compatible con tal o cual producto de la marca mencionada.

Una vez establecido que el contenido que nos encontramos al navegar por Internet no es siempre libre de uso, es preciso hacer mención al hecho de que los derechos de la propiedad intelectual no son absolutos. Esto es, existen ciertos limites a los derechos de autor que permiten usar un contenido protegido sin necesidad de la autorización expresa del autor cuando concurre alguna de las circunstancias previstas en la ley. Como se trata de excepciones al principio general – en base al cual es necesario el permiso del autor – los límites se interpretan en sentido estricto, por lo que se trata de supuestos muy claros que no dejan lugar a dudas.

Para los supuesto en los que sea necesario contar con la autorización del titular de los derechos, se deberá solicitar la correspondiente licencia. Normalmente, los titulares de derechos, como los bancos de imágenes o las propias redes sociales respecto de los contenidos que alojan, cuentan con contratos de licencia que ponen a la disposición de cualquier interesado y que disponen el uso que los usuarios de la red pueden hacer de ellos.

También es habitual en Internet encontrarse con las conocidas como licencias Creative Commons. Se trata de licencias gratuitas en virtud de las cuales el titular de los derechos pone a su disposición del público la obra; eso si, bajo ciertas condiciones que se detallan con símbolos especificando el uso concreto que se le puede dar a la obra licenciada.

Este sistema de licencia presenta muchas facilidades a la hora de licenciar imágenes y vídeos; concretamente, Creative Commons ha desarrollado los siguientes seis tipos:

  • Reconocimiento (BY):
    Se permite cualquier explotación de la obra, incluyendo una finalidad comercial. así como la creación de obras derivadas, la distribución de las cuales también está permita sin ninguna restricción.
  • Reconocimiento — No Comercial (BY-NC):
    Se permite la generación de obras derivadas siempre que no se haga un uso comercial. Tampoco se puede utilizar la obra original con finalidades comerciales.
  • Reconocimiento — No Comercial — Compartir lgual (BY-NC-SA):
    No se permite un uso comercial de la obra original ni de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original.
  • Reconocimiento — No Comercial — Sin Obra derivada (BY-NC-ND):
    No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.
  • Reconocimiento — Compartir Igual (BY-SA):
    Se permite el uso comercial de la obra y de las posibles obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una licencia igual a la que regula la obra original.
  • Reconocimiento — Sin Obra Derivada (BY-ND):
    Se permite el uso comercial de la obra pero no de la generación de obras derivadas.

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¿Quién son los titulares de los derechos de imagen de las personas físicas en Internet?

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Por Melchor Sáez de LaAnet

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